Cada 6 meses, el Sol y la Luna se alinean con la Tierra, formando lo que se conoce como un eclipse. Este fenómeno astronómico oscurece la luz de las estrellas.
En relación con la Luna llena y la Luna nueva, se dice que el periodo de eclipse dura 15 días, ya que a un eclipse le sigue automáticamente otro. Así, a un 1.er eclipse, lunar, por ejemplo, le seguirá automáticamente un 2.º eclipse, solar esta vez (o viceversa).
- Un eclipse solar se produce durante una luna nueva porque la luz del Sol queda oculta por la Luna.
- Por el contrario, durante un eclipse lunar, que se produce durante la luna llena, la Tierra pasa entre la Luna y el Sol, ocultando así la luz del Sol, que ya no puede iluminar la Luna.
Desde el punto de vista astrológico, los eclipses son poderosos. Provocan cambios y nos invitan a salir de nuestra zona de confort.
Un eclipse lunar tiene un impacto más emocional que un eclipse solar, que provoca trastornos en nuestras vidas.
- Un eclipse solar es rico en acontecimientos. Es una lunación especialmente intensa que nos empuja a prescindir de patrones obsoletos para nuestro desarrollo e ir más allá de nuestros miedos y límites, muchas veces por sorpresa, para permitirnos evolucionar y avanzar (en modo «No tengo miedo, todo está todo bien»).
- Un eclipse lunar es menos activo físicamente. Es más bien nuestro mundo emocional el que está en movimiento. Su objetivo es ponernos en contacto con nuestro «ser interior» para frenar nuestras proyecciones sobre el mundo exterior.
Así pues, sabemos que los eclipses vienen a sacudirnos. Sin embargo, para obtener una comprensión más personal del mensaje de los astros, debemos fijarnos en el eje de la casa en la que cae cada eclipse en nuestra carta natal. De este modo, podemos evaluar las áreas de nuestra vida en las que necesitamos cuestionar, limpiar y soltar.
Para ello, es necesario fijarse en qué grado del signo cae el eclipse. Sí, por ejemplo, se produce en el grado 23 de Virgo y luego en el grado 9 de Aries, miramos en nuestra carta natal en qué casas caen esos grados.
- Si está en el eje I/VII, puede llevarnos a sanear nuestras relaciones. Posiblemente fuente de conflictos, el universo nos pide que hagamos balance de nuestra manera de ver las cosas o a los demás.
- En el Eje III/IX, puede que necesitemos poner en orden nuestros conocimientos y habilidades. Quizá sea el momento de parar o, por el contrario, de iniciar un nuevo rumbo.
Cuanto más habitada esté una casa por otros planetas, más potente será el eclipse.
Puesto que el Universo nos ama tanto y actúa solo por nuestro bienestar, veamos estos acontecimientos como una gran oportunidad para ordenarnos y realinearnos con lo que es correcto y al servicio de nuestro mayor bien.







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